Según el Ministro de Gobierno, Dávila será tratado como “cualquier narcotraficante buscado”.
El Gobierno boliviano confirmó su disposición a ejecutar la extradición de Maximiliano Dávila, ex director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), tras la decisión emitida por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). «Tenemos la obligación de cumplir las decisiones de nuestras máximas autoridades judiciales», declaró el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien destacó que el proceso se realizará respetando la normativa y garantizando gestiones consulares.
La resolución del TSJ fue respaldada por siete de los nueve magistrados y ordena la extradición inmediata de Dávila. Según el presidente del tribunal, Marco Jaimes, el exjefe antidrogas enfrenta en Estados Unidos cargos con penas que van desde 10 años hasta cadena perpetua, relacionados con el tráfico de drogas. La logística incluirá el arribo de un avión estadounidense para trasladar a Dávila al país norteamericano.
Aunque el Ejecutivo aún no ha sido formalmente notificado, Del Castillo adelantó que se analizarán los procedimientos legales necesarios para ejecutar el fallo. Además, reiteró que Dávila será tratado como cualquier narcotraficante buscado internacionalmente. Esta extradición marca un punto crítico en la cooperación judicial entre Bolivia y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
La decisión subraya el compromiso del Gobierno con el estado de derecho, mientras Dávila permanece en el penal de San Pedro desde su detención en 2022. Su caso, señalado como emblemático, podría influir en la percepción internacional sobre la gestión boliviana frente al tráfico de sustancias controladas.




