Los empresarios privados pidieron todo el año que se les permitiera importar combustible, ahora que pueden, hay poco interés.
Aunque el Gobierno abrió las puertas al sector privado para importar y comercializar gasolina y diésel, el proceso avanza con lentitud. De las seis empresas que mostraron interés en el negocio, únicamente dos han dado pasos concretos al presentar la documentación requerida, informó Alejandro Gallardo, ministro de Hidrocarburos y Energías.
“De las seis empresas que consultaron formalmente, solo dos, Biopetrol y Transamérica SRL, han presentado documentos para importar y comercializar combustibles”, detalló Gallardo, quien instó a los demás interesados a avanzar en el cumplimiento de los requisitos establecidos.
El procedimiento está regulado por los decretos 5218 y 5271, que reducen los tiempos y trámites burocráticos. Según Gallardo, los importadores deben cumplir al menos seis requisitos clave, entre ellos certificados de seguridad, pólizas de seguro y condiciones técnicas adecuadas para el almacenamiento de combustibles.
El ministro subrayó que las empresas privadas interesadas tienen capacidad económica para realizar las operaciones, ya que muchas de ellas son exportadoras. “No quisiera pensar que se están generando pretextos para no cumplir con lo establecido”, afirmó.
A pesar de la apertura al sector privado, el abastecimiento de combustibles en el país ha mejorado considerablemente gracias a la coordinación de YPFB, la ANH y las estaciones de servicio, logrando una distribución “más óptima” en comparación con semanas anteriores.




