En medio de recortes a beneficios sociales, el Gobierno proyecta un aumento en los salarios públicos, elevando el gasto corriente y el déficit fiscal.

El Proyecto de Presupuesto General del Estado (PGE) 2025 muestra un incremento del 5,7% en la masa salarial del sector público, alcanzando Bs 51.895 millones, en contraste con los ajustes a programas sociales como la Renta Dignidad, cuyo alcance se verá limitado por recortes presupuestarios. Economistas advierten que este desequilibrio prioriza al aparato estatal en detrimento de la población más vulnerable.

Según Gonzalo Chávez, el aumento salarial refleja un intento de cubrir la inflación prevista del 12%, pero a costa de sacrificar recursos destinados a inversión pública y programas sociales. «Es una estrategia política en un año electoral, mientras se deja de lado a quienes más necesitan apoyo económico», aseguró el analista.

Alberto Bonadona señaló que este presupuesto prioriza los intereses del Gobierno en lugar de afrontar los ajustes estructurales necesarios para combatir la crisis económica. «El gasto corriente sigue aumentando mientras los recursos del IDH disminuyen, generando una mayor carga para los sectores productivos y sociales», afirmó.

La Fundación Jubileo enfatizó que el presupuesto 2025 profundiza las tendencias de endeudamiento externo y déficit fiscal, mientras se reducen los ingresos por hidrocarburos. Advirtió que esta política no solo posterga ajustes inevitables, sino que deja problemas estructurales más graves para el futuro económico del país.

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