La decisión de imponer un receso legislativo genera críticas por la falta de atención a temas cruciales antes del cierre del año.
En una sesión que duró menos de tres minutos, David Choquehuanca, presidente nato de la Asamblea Legislativa, suspendió la reunión de este martes y dejó en manos del Ejecutivo la definición del receso legislativo, sin el consenso de los frentes opositores. Alegó que CC y Creemos no enviaron listas para conformar la comisión de turno, único punto en la agenda.
Pese a que la Constitución establece el receso parlamentario, la oposición y el ala evista del MAS rechazaron esta medida, exigiendo que se priorice el debate del Presupuesto General del Estado (PGE) 2025 y la ley de escaños. Legisladores denunciaron que el receso forzado busca evitar el tratamiento de estos temas, dejando el PGE a la aprobación automática por decreto.
Choquehuanca señaló que solo contaba con la lista de legisladores del sector arcista del MAS y justificó la suspensión de la sesión por la falta de coordinación con la oposición. Sin embargo, esta acción fue vista como una maniobra para eludir responsabilidades legislativas clave antes del cierre del año.
La semana pasada, opositores y evistas denunciaron que el Gobierno busca evitar el debate del PGE debido a que no aborda soluciones concretas a la crisis económica del país. Según la Constitución, si no se aprueba antes del 31 de diciembre, el PGE entrará en vigor automáticamente, algo que para los críticos refuerza la falta de transparencia en el manejo presupuestario.




