El expresidente se refugia en el Trópico de Cochabamba, de donde no volvió a salir desde octubre pasado, y denuncia un complot en su contra.
Evo Morales descarta colaborar con la justicia mientras lanza críticas al gobierno de Luis Arce.
El expresidente Evo Morales reafirmó que no acudirá a la Fiscalía de Tarija para declarar sobre las denuncias de trata y tráfico. “No soy tonto, pues”, expresó desde Lauca Ñ, argumentando que cuenta con información privilegiada de militares y policías que, según él, revelan planes para detenerlo o incluso atentar contra su vida.
Morales aseguró que sus seguidores en el Trópico de Cochabamba lo están resguardando y mencionó que ha recibido múltiples ofertas de seguridad de diferentes regiones del país. “Grupos de jóvenes aquí en Cochabamba están dispuestos a protegerme”, afirmó.
En su intervención, Morales también atacó al ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, por una reciente visita a Chile, calificándola de innecesaria. Según el expresidente, el ministro debería rendir cuentas por los casos de corrupción y narcotráfico en su cartera.
El enfrentamiento entre Morales y el gobierno actual marca un nuevo capítulo de tensión dentro del oficialismo, mientras el caso judicial sigue sin resolverse y las autoridades buscan ejecutar la orden de aprehensión.




