Más allá de las amenazas, el Gobierno permite que la orden de aprehensión contra Evo Morales, quede sin ejecutarse hace dos meses y el cocalero permanece libre y tranquilo en el Chapare.
El diputado del ala evista del Movimiento al Socialismo (MAS), Gualberto Arispe, subió el tono de sus declaraciones y advirtió que quienes intenten aprehender a Evo Morales en el Trópico de Cochabamba deberán estar «decididos a morir». La amenaza llega tras la fijación de la audiencia del exmandatario, prevista para el 14 de enero, en el marco de un proceso judicial por el delito de trata y tráfico de personas.
Arispe aseguró que Morales cuenta con un grupo de seguridad y dejó claro que, si las autoridades buscan detenerlo, se enfrentarán a resistencia que podría derivar en muertes. «Si no están decididos a morir, mejor que no vengan», afirmó el legislador, quien enfatizó que están dispuestos a «defender a nuestro hermano Evo Morales».
Este pronunciamiento ocurre luego de que el Juzgado Quinto de Instrucción Penal de Tarija notificara formalmente a Morales sobre la audiencia judicial, a la que el expresidente está citado tras ser imputado por supuestamente mantener una relación con una menor de edad. Morales, quien se encuentra en el Trópico rodeado por sus seguidores, ya ha manifestado que no se presentará ante la justicia.
Mientras tanto, desde el Gobierno solo anticipan que si Evo Morales no se presenta a declarar en Tarija, se lo procesará en rebeldía. Pero no ejecutan la orden de la Fiscalía.




