El reporte del Defensor del Pueblo cuestiona las medidas gubernamentales que llevaron a la protesta a distintos sectores sociales.
La Defensoría del Pueblo de Bolivia informó este miércoles que en 2024 se registraron 563 conflictos sociales, los cuales fueron principalmente impulsados por problemas económicos como la escasez de dólares, la falta de combustibles y el alza de precios. Esta crisis es vista como un fenómeno que podría continuar durante este año.
«El tema del combustible, la falta de dólares y el aumento de los precios de los alimentos han generado estos espacios de conflictividad y han puesto en evidencia debilidades en el ámbito laboral y una interpelación a la gobernanza», expresó Pedro Callisaya, defensor del Pueblo.
Durante 2024, Bolivia cerró con una inflación acumulada del 9,97%, la más alta desde 2008, cuando la inflación fue del 11,8%. Por otro lado, la escasez de dólares ha sido un problema constante desde principios de 2023, coincidiendo con la caída de las reservas internacionales netas, que pasaron de más de 15.000 millones de dólares en 2014 a 1.976 millones, según el último informe del Banco Central de Bolivia (BCB) a diciembre de 2024.
El ‘Reporte de Conflictividad en Bolivia’, elaborado por la Defensoría del Pueblo, reveló que la mayor parte de los conflictos (145) estuvieron relacionados con demandas económicas, seguidos por temas laborales (93) y de gobernanza (87). El informe también destacó que las principales formas de protesta fueron bloqueos de caminos (166), marchas (142), y la declaración de estados de emergencia (93).




