Según el primer mandatario, en las elecciones los bolivianos deberán elegir entre la patria y la antipatria, la izquierda que asume que él lidera o la derecha que dice que privatiza.
El presidente Luis Arce afirmó que las próximas elecciones nacionales enfrentarán dos visiones incompatibles del país: una de izquierda, que defiende su gobierno, y otra de derecha, que asocia con la privatización de empresas estatales. En su discurso, calificó esta disputa como un enfrentamiento entre «la patria y la antipatria».
Durante un mensaje emitido este miércoles, Arce destacó que el proyecto de izquierda liderado por el Movimiento al Socialismo (MAS) protege a los sectores más vulnerables, fomenta la participación estatal y promueve derechos sociales y económicos. En contraste, acusó a la derecha de proponer un retorno a políticas neoliberales que, según él, beneficiarían solo a los más poderosos. «El Estado Plurinacional de Bolivia se enfrenta a la República Colonial», subrayó, enfatizando la importancia de esta decisión electoral.
Sin embargo, su postura fue criticada por el analista Gustavo Pedraza, quien calificó el discurso de Arce como “anacrónico y polarizador”. Según Pedraza, el presidente utiliza etiquetas ideológicas para dividir a la sociedad en lugar de abordar los problemas reales del país, como el desempleo y la crisis económica. “La gente no está interesada en discursos de izquierda contra derecha; quiere soluciones concretas que mejoren su calidad de vida”, señaló.
El planteamiento de Arce refleja una estrategia que busca consolidar su base política al posicionar las elecciones como una batalla entre dos proyectos antagónicos. Mientras tanto, sus críticos argumentan que este enfoque polariza aún más al país, desviando la atención de los problemas estructurales y económicos que enfrenta Bolivia.




