Informe de la UNODC y la Unión Europea que señala que la superficie cultivada de coca en Bolivia alcanzó las 31.000 hectáreas en 2023.
El informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) reveló este martes que Bolivia incrementó en un 4 % la superficie de cultivos de coca en 2023 en comparación con 2022, alcanzando las 31.000 hectáreas a nivel nacional. Este aumento se registró en las tres principales regiones productoras: Yungas de La Paz, Norte de La Paz y el Trópico de Cochabamba, donde se observaron variaciones en la expansión de los cultivos.
Según los datos presentados, en los Yungas de La Paz se identificaron 18.439 hectáreas de cultivos, lo que representa un incremento del 2 % respecto a 2022. En el Norte de La Paz, la superficie cuantificada fue de 486 hectáreas, con un aumento del 20 %. En el Trópico de Cochabamba, los cultivos crecieron en un 6 % en comparación con el año anterior. Mónica Mendoza, representante de la UNODC en Bolivia, destacó que estos resultados evidencian la necesidad de reforzar el control de los cultivos y el desarrollo integral de las comunidades productoras.
El informe también reportó un crecimiento del 34 % en los cultivos de coca dentro de áreas protegidas. Entre los incrementos más significativos se encuentran el Parque Nacional Amboró, con un 83 %, y el Área Natural de Manejo Integrado Apolobamba, con un 76 %. En contraste, en el Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure, se registró una reducción del 10 %. Mendoza subrayó la importancia de implementar políticas que fortalezcan la regulación y preservación de estos espacios naturales.
En relación con la erradicación y racionalización de cultivos, el Gobierno informó que en 2023 se intervinieron 10.302 hectáreas, un 0,4 % más que en 2022. La UNODC validó el 44,7 % de esta superficie mediante acompañamiento en campo y análisis de la información proporcionada por el Estado boliviano.




