El mandatario ha sido recibido con rechazo en diferentes eventos debido a la crisis económica y la escasez de dólares y combustible.
El presidente Luis Arce ha sido abucheado y silbado en cuatro actos públicos en menos de un mes, reflejando el descontento de la población ante la crisis económica que afecta al país. La falta de dólares, el alza de precios y la escasez de combustible han generado un clima de malestar que se ha manifestado en las constantes muestras de rechazo hacia el mandatario durante sus apariciones.
El primer incidente ocurrió el 24 de enero, durante la celebración de las Alasitas en La Paz, cuando Arce fue recibido con gritos de “¡devuelvan el dinero!” y “¡queremos dólares!” mientras recorría la feria en la plaza Murillo. Tres días después, el 27 de enero, en El Alto, el presidente fue abucheado y silbado durante la entrega de una obra en el Distrito 8, donde incluso se lanzaron cáscaras y ramas hacia los vehículos de su comitiva.
El 10 de febrero, en Oruro, durante los actos por el aniversario del departamento, Arce volvió a ser abucheado. Los asistentes mostraron pancartas que reclamaban por la falta de dólares y criticaban la autorización de empresas extranjeras en el sector del transporte. Finalmente, el 19 de febrero, en Santa Cruz, el mandatario intentó calmar los ánimos durante el Congreso de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras, pero no logró evitar los silbidos y abucheos.
Estos incidentes han llevado a figuras como el empresario Marcelo Claure a sugerir que el presidente considere “dar un paso al costado” y terminar su mandato antes de tiempo. Mientras tanto, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, pidió que no se lleve a Arce a actos públicos donde pueda ser expuesto a este tipo de rechazo. La situación refleja la creciente tensión social y económica que enfrenta el país.




