En una reciente entrevista, el candidato se comparó con el presidente argentino Javier Milei, resaltando que comparten una postura firme en sus decisiones: “Ambos queremos terminar con la corrupción y con el sistema político que solo beneficia a unos pocos”.
En una entrevista, Branko Marinkovic destacó que, al igual que Milei, busca romper con el sistema político tradicional y con la corrupción que, según él, dominó en la región durante años. Ambos coinciden en la necesidad de un cambio radical en las estructuras de poder, enfocándose en la transparencia y en una gestión más eficiente.
El cruceño se presenta como una alternativa para aquellos que consideran que el sistema actual solo favorece a un pequeño grupo de personas. En este sentido, su propuesta se alinea con la de Milei, quien también busca eliminar privilegios políticos y económicos.
A medida que Branko se posiciona como una figura clave en la política boliviana, su comparación con Milei resalta su voluntad de implementar reformas profundas y de desafiar los poderes establecidos. Su mensaje es claro: Bolivia necesita un cambio, y él está dispuesto a liderarlo con una postura firme contra la corrupción y a favor de un sistema político que beneficie verdaderamente a la población.




