Durante los cuatro días de Carnaval, la falta de diésel y gasolina generó largas filas en estaciones de servicio de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, afectando a conductores y reduciendo los viajes interdepartamentales.
La escasez de combustible marcó el feriado de Carnaval en Bolivia, donde durante los cuatro días de festividades se registraron largas filas en las estaciones de servicio de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. Conductores de transporte pesado y liviano pasaron horas esperando para cargar diésel o gasolina, mientras muchos surtidores permanecieron sin atención al público. En Santa Cruz, los conductores expresaron su frustración al tener que llegar incluso en la madrugada para intentar conseguir combustible, pese a ser un feriado.
La falta de diésel y gasolina redujo significativamente el flujo de viajes interdepartamentales durante el Carnaval, ya que muchos optaron por no arriesgarse a salir de la ciudad por temor a no encontrar combustible para el retorno. En un recorrido por varias estaciones de servicio, se constató que la situación fue similar en las tres ciudades, con largas filas de vehículos esperando para cargar. En La Paz y El Alto, los operadores de surtidores informaron que el combustible se agotó entre la madrugada y las primeras horas de la mañana, aunque se esperaba que llegara más desde la planta de Senkata por la tarde.
En Cochabamba, el transporte pesado cuestionó el desabastecimiento de combustible y lamentó que el Gobierno no haya cumplido con los acuerdos firmados para garantizar el abastecimiento. El sector anunció que convocaría a un ampliado para analizar la situación y definir medidas de presión. Pese a los constantes llamados de los medios a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y YPFB, ninguna de las instituciones respondió sobre los motivos de la falta de combustible durante el feriado. La situación generó malestar en la población y en los sectores productivos, que dependen del combustible para sus actividades diarias.




